Descripción del proyecto

Corredor Verde Séptima Bogota

Una apuesta por reconstruir el paisaje; restaurar el ciclo del agua; revitalizar la vida urbana, exaltar el patrimonio, en una reconexión de movilidad sostenible.

Ciudad:
Bogotá.

Servicio:
Brindar servicios profesionales altamente especializados en la estructuración de soluciones basadas en la naturaleza (SBN). Esto incluye la definición de recursos metodológicos y de análisis para la construcción del paisaje urbano, materialidad, iluminación y mobiliario en la intervención del espacio público. Asimismo, se abarca la elaboración de estudios y diseños detallados del Corredor Verde junto con la producción de recursos visuales y renderización del proyecto.

Área:
22 Kilómetros

Contrato/Promotor:
Instituto de Desarrollo Urbano IDU (2020-2023)

Desafío:

El Corredor Verde de la Séptima representa un manifiesto a favor de la identidad territorial y social de Bogotá. Es una apuesta por un desarrollo más respetuoso con la tierra y la biodiversidad de nuestra región. Este proyecto busca concebir la infraestructura desde la armonía con la naturaleza, promoviendo la movilidad limpia para todos los usuarios de la vía y considerando el espacio público como el punto de encuentro y construcción de identidad principal en la sociedad. Se trata de una combinación aspiracional e innovadora de paisaje, urbanismo e infraestructura.

Intervenir un espacio tan simbólico, complejo y diverso es un reto significativo. En tiempos recientes, los últimos cinco gobiernos de Bogotá han invertido millones de pesos en propuestas que, por diversas razones técnicas, comunitarias, políticas o fiscales, no han podido materializarse. Estas razones han impedido llevar a cabo una obra urgente para el futuro productivo, resiliente y sostenible que la ciudad busca.

El proyecto propone, ante todo, cambiar la perspectiva de una sociedad polarizada en una discusión a favor o en contra del transporte público para que entienda el valor del espacio público de calidad, la renaturalización y la utilización de modos alternativos no contaminantes como el futuro que la ciudad necesita. La población espera y exige la renaturalización de la calle, un aire más limpio, espacios públicos de calidad, parques y seguridad para caminar o andar en bicicleta. La infraestructura de transporte se convierte en una excusa para transformar la calle más emblemática de la ciudad en una gran alameda para respirar y celebrar la vida urbana. Esto exige que el gobierno repiense y reenfoque la manera en la que conceptualiza y desarrolla sus proyectos de infraestructura.

Grupo Verde desempeñó un papel fundamental en el desarrollo del Corredor Verde Séptima, liderando y garantizando la implementación de las premisas del proyecto. Fue responsable de supervisar que los consultores de los tres tramos armonizaran los diseños a nivel de ingeniería de detalle, asegurando así la coherencia con el sello distintivo del corredor verde. El Sello Verde se destaca por las estrategias, instrumentos y lineamientos en los componentes de materialidad, mobiliario, paisajismo e iluminación del corredor. Su enfoque se centró en promover la innovación en la construcción de la ciudad, en torno a tres pilares temáticos: sentido de lugar, movilidad sostenible y armonía con la naturaleza.

Solución:

La propuesta es una apuesta por reconstruir el paisaje; restaurar el ciclo del agua; revitalizar la vida urbana; exaltar el patrimonio, en una reconexión de todas las formas de movilidad, priorizando en el espacio público a los modos sostenibles. El planteamiento del proyecto busca trascender el paradigma de planificación de transporte e introducir un nuevo tipo de proyecto integral. Este proyecto busca solucionar aspectos de movilidad, considerando el planteamiento de una preferencia vial basada en la Pirámide de Movilidad Sostenible. Asimismo, brinda un espacio que promueve la vida, con una infraestructura segura para todos los actores viales, incluyendo paraderos, pasos a nivel, intersecciones semaforizadas y sonorizadas, ciclorrutas, anchos efectivos de andén, conexiones operacionales de TPC, entre otros. Se da prioridad a los usuarios más vulnerables y se busca proporcionar un espacio público efectivo para su desplazamiento, medio ambiente, salud, desarrollo económico, participación e inclusión social.

El espacio público construye su narrativa a través de tres líneas principales:

Enfoque de territorio y paisaje: Un manifiesto que parte de un llamado a generar un urbanismo desde el paisaje. La reconstrucción del paisaje pretende, mediante técnicas de regeneración, penetrar los Cerros Orientales en la Séptima, articulando las dinámicas urbanas mediante el posicionamiento de llenos y vacíos paisajísticos.

Enfoque de renaturalización y biodiversidad: Las estrategias tanto de los elementos de la EEP como del Sistema de Espacio Público Peatonal y del Sistema de Movilidad permitirían restablecer los servicios ecosistémicos de soporte y regulación del territorio para mantener la oferta ambiental, fomentar la biodiversidad y cualificar las condiciones ambientales, de salud y de confort. A través de un portafolio de Soluciones basadas en la Naturaleza, las unidades de paisaje (Canopia urbana, islas de biodiversidad, árboles tótem, drenajes sostenibles, jardines funcionales, muros vivos), responden a las diferentes zonas climáticas y sectores urbanos (ambiente, patrimonio, espacio público, movilidad, gestión del riesgo, salud, entre otros).

Enfoque exaltación del patrimonio: La calle real o Cra séptima es rica en su pasado colonial y volcada hacia el futuro, representando un punto de fusión entre una Colombia moderna y tradicional. Un corredor que exalta y valora los numerosos lugares de interés cultural, a través de un diseño respetuoso de estos valores urbanos y identitarios de la ciudad.

Como resultado de la transformación de los nuevos paradigmas para el diseño urbano, surge la Cartilla Sello Corredor Verde (diseñada y editada por GG SAS). Esta cartilla incluye estrategias, instrumentos y lineamientos en los componentes de materialidad, mobiliario, paisajismo e iluminación para lograr que la innovación en la nueva manera de construir ciudad se base en soluciones donde prime la armonía con el paisaje, el sentido de lugar y el uso eficiente de los recursos.

Resultado:
El tribunal dio luz verde y el Corredor Verde es ahora una realidad. El tramo 3, desde la calle 100 hasta la 200, ya ha sido adjudicado. El sello distintivo del Corredor Verde refleja el carácter sistémico y transescalar del conjunto, uniendo las grandes líneas estratégicas, los proyectos estructurales y transversales en los 22 km del CV7, así como los proyectos puntuales a escala local y barrial, abarcando componentes como el paisaje, la materialidad, el mobiliario y el paisaje nocturno.